
El problema del cierre de la frontera con Colombia, con el creciente número de refugiados expulsados de Venezuela, propone nuevos desafíos para la región. Brasil, Argentina y Uruguay intentan mediar la crisis y reunir a los presidentes de los dos países para conversar y resolver una situación que pudo haber sido creada para influir en el resultado de la elección de diciembre. Sin embargo, los entendimientos enfrentan divergencias entre los presidentes de los dos países, ya que Colombia prefiere la mediación de Uruguay, no por su condición de presidente de Unasur, sino como país individualmente considerado. Venezuela, por otro lado, evitó que el tema sea analizado por la OEA y favorece la intervención de Brasil y Argentina como miembros de Unasur.